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martes, 7 de diciembre de 2010

DISCURSO DEL PREMIO NOBEL MARIO VARGAS LLOSA EN SUECIA


Mario Vargas LLosa ha llenado de intenso orgullo a Latinoamérica y a la propia España cuna del idioma castellano que hoy es reconocido por la Academia sueca como instrumento y vehículo de expresión capaz de producir la literatura mas bella, apasionante y a la vez enunciadora de nuestro escritor.

No hace falta abundar en la enumeración de las virtudes de su prosa, de su caracter personal tan profundamente convicto y confeso, de su preocupación por el suceso histórico en cualquier parte del mundo. Mario escribe, Mario crea, Mario denuncia, Mario levanta su verbo inflamado y todo el tiempo , durante todo el tiempo Mario nos participa en sus obras que la ficción es tan real como la belleza de su expresión que asi nos convence.

Por ello no falta en su discurso la obligada alusión a la libertad y a su defensa irrestricta, el mismo albedrío que necesita su inspiración para crear es requerido para que el común de los mortales pueda ser dueño de su propia vida en las formas mas sencillas o completas de ser humano. Libertad para vivir, libertad para pensar y libertad para expresar, pequeño gran caudal de medios con los que debemos contar para no permitir la opresión de otros (cualquiera que sea su forma : tirano, dictador, explotador monopolista, dominador ideologista, etc.).

En Vargas Llosa es un credo que, fervientemente diario, pronuncia en cuanta ocasión le es posible.

Es el Premio Nobel del 2010, es sobre todo, el escritor que nos precia con la inmensidad de su arte , la brillantez de su palabra y el diáfano e inconfundible pensamiento que ha mantenido como su sello personal.

ELOGIO A LECTURA Y A LA FICCION
por Mario Vargas Llosa

Aprendí a leer a los cinco años, en la clase del hermano Justiniano, en el Colegio de la Salle, en Cochabamba (Bolivia). Es la cosa más importante que me ha pasado en la vida. Casi setenta años después recuerdo con nitidez cómo esa magia, traducir las palabras de los libros en imágenes, enriqueció mi vida, rompiendo las barreras del tiempo y del espacio y permitiéndome viajar con el capitán Nemo veinte mil leguas de viaje submarino, luchar junto a d’Artagnan, Athos, Portos y Aramís contra las intrigas que amenazan a la Reina en los tiempos del sinuoso Richelieu, o arrastrarme por las entrañas de París, convertido en Jean Valjean, con el cuerpo inerte de Marius a cuestas.

La lectura convertía el sueño en vida y la vida en sueño y ponía al alcance del pedacito de hombre que era yo el universo de la literatura. Mi madre me contó que las primeras cosas que escribí fueron continuaciones de las historias que leía pues me apenaba que se terminaran o quería enmendarles el final. Y acaso sea eso lo que me he pasado la vida haciendo sin saberlo: prolongando en el tiempo, mientras crecía, maduraba y envejecía, las historias que llenaron mi infancia de exaltación y de aventuras.

Me gustaría que mi madre estuviera aquí, ella que solía emocionarse y llorar leyendo los poemas de Amado Nervo y de Pablo Neruda, y también el abuelo Pedro, de gran nariz y calva reluciente, que celebraba mis versos, y el tío Lucho que tanto me animó a volcarme en cuerpo y alma a escribir aunque la literatura, en aquel tiempo y lugar, alimentara tan mal a sus cultores. Toda la vida he tenido a mi lado gentes así, que me querían y alentaban, y me contagiaban su fe cuando dudaba. Gracias a ellos y, sin duda, también, a mi terquedad y algo de suerte, he podido dedicar buena parte de mi tiempo a esta pasión, vicio y maravilla que es escribir, crear una vida paralela donde refugiarnos contra la adversidad, que vuelve natural lo extraordinario y extraordinario lo natural, disipa el caos, embellece lo feo, eterniza el instante y torna la muerte un espectáculo pasajero.

No era fácil escribir historias. Al volverse palabras, los proyectos se marchitaban en el papel y las ideas e imágenes desfallecían. ¿Cómo reanimarlos? Por fortuna, allí estaban los maestros para aprender de ellos y seguir su ejemplo. Flaubert me enseñó que el talento es una disciplina tenaz y una larga paciencia. Faulkner, que es la forma –la escritura y la estructura- lo que engrandece o empobrece los temas. Martorell,Cervantes, Dickens, Balzac, Tolstoi, Conrad, Thomas Mann, que el número y la ambición son tan importantes en una novela como la destreza estilística y la estrategia narrativa. Sartre, que las palabras son actos y que una novela, una obra de teatro, un ensayo, comprometidos con la actualidad y las mejores opciones, pueden cambiar el curso de la historia. Camus y Orwell, que una literatura desprovista de moral es inhumana y Malraux que el heroísmo y la épica cabían en la actualidad tanto como en el tiempo de los argonautas, la Odisea y la Ilíada.

Si convocara en este discurso a todos los escritores a los que debo algo o mucho sus sombras nos sumirían en la oscuridad. Son innumerables. Además de revelarme los secretos del oficio de contar, me hicieron explorar los abismos de lo humano, admirar sus hazañas y horrorizarme con sus desvaríos. Fueron los amigos más serviciales, los animadores de mi vocación, en cuyos libros descubrí que, aun en las peores circunstancias, hay esperanzas y que vale la pena vivir, aunque fuera sólo porque sin la vida no podríamos leer ni fantasear historias.

Algunas veces me pregunté si en países como el mío, con escasos lectores y tantos pobres, analfabetos e injusticias, donde la cultura era privilegio de tan pocos, escribir no era un lujo solipsista. Pero estas dudas nunca asfixiaron mi vocación y seguí siempre escribiendo, incluso en aquellos períodos en que los trabajos alimenticios absorbían casi todo mi tiempo. Creo que hice lo justo, pues, si para que la literatura florezca en una sociedad fuera requisito alcanzar primero la alta cultura, la libertad, la prosperidad y la justicia, ella no hubiera existido nunca. Por el contrario, gracias a la literatura, a las conciencias que formó, a los deseos y anhelos que inspiró, al desencanto de lo real con que volvemos del viaje a una bella fantasía, la civilización es ahora menos cruel que cuando los contadores de cuentos comenzaron a humanizar la vida con sus fábulas. Seríamos peores de lo que somos sin los buenos libros que leímos, más conformistas, menos inquietos e insumisos y el espíritu crítico, motor del progreso, ni siquiera existiría. Igual que escribir, leer es protestar contra las insuficiencias de la vida.

Quien busca en la ficción lo que no tiene, dice, sin necesidad de decirlo, ni siquiera saberlo, que la vida tal como es no nos basta para colmar nuestra sed de absoluto,fundamento de la condición humana, y que debería ser mejor. Inventamos las ficciones para poder vivir de alguna manera las muchas vidas que quisiéramos tener cuando apenas disponemos de una sola.

Leer discurso completo
http://www.scribd.com/doc/44846733/Elogio-de-la-Lectura-y-la-Ficcion-Mario-Vargas-Llosa

jueves, 22 de julio de 2010

MANUEL GONZALES PRADA : EL AMOR


A don Manuel Gonzales Prada se le conoce más bien como la enérgica voz que se alza sobre los escombros de la patria asolada a finales del siglo XIX (ver Discurso en el teatro Politeama), este sin embargo guardaba dentro de sí una vena literaria de sensible tonalidad que mostraba el corazón dulce del fiero polemista.

EL AMOR

(Manuel Gonzales Prada)

Si eres un bien arrebatado al cielo
¿Por qué las dudas, el gemido, el llanto,
la desconfianza, el torcedor quebranto,
las turbias noches de febril desvelo?

Si eres un mal en el terrestre suelo
¿Por qué los goces, la sonrisa, el canto,
las esperanzas, el glorioso encanto,
las visiones de paz y de consuelo?

Si eres nieve, ¿por qué tus vivas llamas?
Si eres llama, ¿por qué tu hielo inerte?
Si eres sombra, ¿por qué la luz derramas?

¿Por qué la sombra, si eres luz querida?
Si eres vida, ¿por qué me das la muerte?
Si eres muerte, ¿por qué me das la vida?

MGP Lima,1848-1918

lunes, 5 de julio de 2010

JOSE SARAMAGO : LAS PEQUEÑAS MEMORIAS

"Cuando fui a la escuela del Largo do Leao, la profesora de 2do grado (…) mandó que me sentara entre los más atrasados, los cuales en virtud de la disposición del aula , estaban en una especie de limbo, a la derecha de la profesora y enfrente de los más adelantados, que debía servirles de ejemplo. Más tarde , a los pocos días de que empezaran las clases, la profesora , a fin de averiguar como estábamos de familiarizados con las ciencias ortográficas , nos hizo un dictado . entonces yo tenía una caligrafía redonda y equilibrada, firme, buena para la edad. Pues bien, ocurrió que el Zezito (no tengo la culpa del diminutivo, así era como me llamaba la familia…) tuvo solo una falta de ortografía en el dictado.

Y fue aquí, ahora que lo pienso, donde comenzó la historia de mi vida (…) El mejor alumno de la clase ocupaba un pupitre justo al lado de la puerta de entrada y allí desempeñaba la honrosísima función de portero del aula, ya que era a él a quien le competía abrir la puerta cuando alguien llamaba desde la parte de afuera. Pues bien, la profesora, sorprendida por el talento ortográfico de un niño que acababa de llegar de otra escuela, o sea, sospechoso de ser mal estudiante, me mandó sentarme en el lugar del primero de la clase, en donde, claro está, no tuvo otro remedio que levantarse el monarca destronado que ahí se encontraba.

Me veo, como si ahora mismo estuviera sucediendo, recogiendo mis cosas apresuradamente, atravesando la clase en sentido longitudinal ante la mirada perpleja de los compañeros (¿Admirativa? ¿envidiosa?), y , con el corazón en desorden, sentándome en mi nuevo lugar.

Cuando el PEN Club me otorgó su premio por la novela “Levantado del suelo”, conté esta historia para asegurarles a los asistentes que ningún momento de gloria presente o futura podría, ni en sombras, comparársele a aquel. Hoy, sin embargo, no consigo dejar de pensar en el pobre muchachito, fríamente desalojado por una profesora que debía de saber tanto de pedagogía como yo de partículas subatómicas…”

(Extracto publicado por Jorge Eslava en Libros del Capitán Diario El Comercio ; Lima ,04 de Julio del 2010).

martes, 27 de abril de 2010

LA DIFERENCIA ENTRE GENERO Y SEXO

Del libro "Equidad de género y prevención de la violencia escolar" (Secretaría de Educación Pública de México 2009) tomamos las siguientes líneas que nos ayudarán a responder preguntas como estas: ¿Estamos participando de una escuela discriminadora y preservante de las antiguas prácticas inequitativas en materia de género? ¿Creamos involuntariamente, las condiciones que favorezcan la incubación y desarrollo de elementos favorables a la aparición de la violencia entre los jóvenes? ¿Podemos evitar que ello suceda en los niveles preescolares?...

"Se aborda el tema de la construcción social y cultural de la feminidad y la masculinidad como principal proceso mediante el cual se crean los estereotipos y los roles de género, que se convierten en los principales ejes organizadores del ser hombre y ser mujer."

¿Por qué cuando nace una niña se espera que los padres la vistan de rosa y al niño de azul? ¿Por qué hay más maestras y menos maestros? ¿Por qué hay más ingenieros y menos ingenieras? ¿Por qué hay gente que cree que las matemáticas no son para las niñas o que los niños no deben aprender a cocinar? Estas y otras preguntas tienen
que ver con dos palabras clave: sexo y género ¿Cuál es la diferencia entre ellas?

El Programa de Educación Preescolar vigente de la Secretaría de Educación Pública reconoce que las definiciones de lo femenino lo masculino son construcciones sociales. Esto significa que están determinadas históricamente y que no son naturales, es decir, no tienen nada que ver con el sexo de las personas.

Estas formas de sentir y de actuar que son consideradas como femeninas y masculinas en una sociedad, dividen lo femenino y lo masculino en mundos opuestos y desiguales; por eso, para poder reconocer las capacidades de niñas y niños independientemente de su sexo, es importante empezar a plantearse algunas preguntas como docente: ¿Respondo o reacciono de manera diferente con las niñas y con los niños? ¿Considero a los niños más inteligentes que a las niñas? ¿Asigno tareas diferenciadas para las niñas y los niños, como, por ejemplo, “las niñas traerán sus muñecas y los niños sus cochecitos” o “las niñas van a recitar y los niños jugarán futbol? ¿Divido al grupo en niñas y niños cuando hay que formarse o hacer filas? ¿Creo que las niñas son más dóciles que los niños? ¿Creo que los niños son más peleoneros que las niñas? ¿Cómo puedo ayudar a unas y a otros a descubrir capacidades no exclusivas de niñas o niños?

Unidad temática 1
Identifiquemos qué es el género
Unidad temática 2
Lo público y lo privado: espacios, actividades
y tareas ¿para quién?
Unidad temática 3
¿Cómo aprendimos a ver el mundo y cómo
participa la cultura en nuestra visión del mundo?
Unidad temática 4
¿Qué es y cómo se genera la violencia hacia los niños y las niñas?
Unidad temática 5
¿Qué podemos ver con los lentes de género?
Unidad temática 6
¿Cómo crear condiciones de igualdad para niñas y niños?
Unidad temática 7
Resolución de conflictos y negociación

martes, 20 de abril de 2010

SE DEBE ENSEÑAR GRAMÁTICA EN LA ESCUELA?


El siguiente es un artículo publicado por el Maestro Luis Jaime Cisneros en el Diario La República de Lima Perú, nos parece de suma importancia atender la experimentada exposición de nuestro Filólogo y Doctor en Letras, miembro de la Academia Peruana de la Lengua y que a sus 90 años sigue cautivando con su sapiencia en las aulas de la Universidad Católica de Lima.

La gramática y el Ajedrez.

Muchas son las preguntas a las que debo responder sobre asuntos relacionados con el lenguaje. Tal vez la más persistente sea la que formulan los profesores de lenguaje. Hay, por lo pronto, una pregunta que parece ser esencial. ¿Se debe enseñar gramática en la escuela? Si me la formulan así, abiertamente, debo responder, sin vacilación, negativamente. Pero esta negación mía obedece a una serie de razones científicas, que miran sobre todo a los usuarios, los hablantes, que son los herederos y los manipuladores del instrumento.

¿Cuál es el obligado vínculo del hablante con el lenguaje? Usarlo. Usarlo como emisor o como receptor. ¿Y usarlo cuándo, y para qué? Cuando le provoca o cuando lo necesita para preguntar, para pedir, para protestar, para quejarse, para solicitar información.

Todas esas posibilidades las ha ido descubriendo el usuario a medida que iba creciendo en el hogar. Había fórmulas para saludar: “¿Cómo está usted?”, “Buenos días, papá”. Había preguntas urgidas por la situación: “Papá, ¿quién es ese señor?”, “¿Puedo comer esta manzana?”. Siempre era un conjunto de palabras, no una palabra sola. Todo eso lo oíamos o lo producíamos. Nuestra vida casera, los tres años primeros (cuando no existían los nidos, era hasta los cinco años) éramos protagonistas y testigos de un rico mundo oral. No solamente se trataba de voces que tenían significado concreto: ‘manzana’, ‘sopa’, ‘camiseta’, ‘tío Nicolás’.

Podíamos traducir nuestra rabia o nuestra alegría, nuestra impaciencia o nuestro disgusto, con sólo modificar la entonación. Y todo ese saber lo hemos adquirido en situaciones precisas, como emisores o receptores. No hay que enseñar gramática. Hay que reflexionar sobre el lenguaje, meditando sobre nuestros usos. El discurso producido nos sirve para reflexionar sobre cómo lo hemos construido acertadamente. Producido el discurso (la frase) nos damos cuenta de cómo hemos asegurado los intersticios, la estructura gramatical.

Me agradaría una comparación con el ajedrez. Son 32 fichas: 16 de un color y 16 de color distinto. Hay ocho fichas que tienen forma y nombre particular y otras fichas idénticas, con un nombre común. Eso es lo que me compro en la tienda y eso es lo que ven todos los testigos. Quiero ahora que reflexionemos sobre lo que voy a decir: en realidad, me he comprado todas las jugadas que se han hecho desde que se creó el ajedrez (siglo XIV) y todas las jugadas que se harán en el futuro.

¿Cómo aprendo la gramática del ajedrez? Jugando ajedrez. No voy a asegurar mi juego aprendiendo la biografía y el movimiento de cada ficha, tal como lo dice el libro. La ficha vale en el juego, y es el papel que le toca desempeñar en el juego lo que le da su valor. Y eso depende de mi experiencia como jugador, que es experiencia de ‘situaciones’, de ‘juegos’, no de definiciones. En ajedrez, como en el discurso, lo que vale no es la ficha de la palabra sino el texto, la jugada.

Nos bastará conversar con una criatura de siete años para darnos cuenta de la facilidad con que mantienen una conversación, estructurando frases de diversa complejidad. Es que el conocimiento que uno adquiere del lenguaje en el hogar está mirando a los usos y está centrado en la estructuración del discurso. Aprendidos los mecanismos, es fácil individualizar cada instrumento (preposiciones, conjunciones). Cuando queremos averiguar cuánto sabe una persona de su lengua proponemos sustantivos, adjetivos, verbos. No proponemos si, con, con tal que, sin que, ergo. Por eso el ingreso más recomendable en el estricto campo lingüístico es el de la sintaxis, que es el mero campo de juego, donde se aprecia con todo rigor la función estructural de determinadas voces. Si queremos saber el grado de conocimiento lingüístico de una persona, bastará con pedirle que complete frases en un texto donde existan sin embargo, a falta de, a sabiendas de, para lo cual. Esa será la prueba de fuego. Nuestra experiencia es de textos, no de conectores.

La reciente edición de la Nueva gramática de la lengua, editada por la RAE y la Asociación de Academias, tiene tres tomos: la sintaxis y la fonética ocupan un tomo entero. Y las investigaciones de los últimos tiempos, en la mayoría de las lenguas europeas han centrado la atención en Sintaxis y Entonación. Es decir, eso que producimos los usuarios. La lengua en actividad es la que ‘dice’ y la que ‘significa’.

lunes, 19 de abril de 2010

CESAR VALLEJO : POETA UNIVERSAL


Un 15 de Abril de 1938, fallece en París el insigne poeta peruano Don César Vallejo Mendoza, acaso la expresión más descarnada de la pena a través del verso. El vate constituye una de las cumbres más altas de la poesía latinoamericana y aún resuena su obra influenciando las nuevas generaciones de poetas ganados por esa tierna y en veces severa expresión de los sentimientos que fluyera tan naturalmente en su obra.

Acaso pudiera parecer complicados algunos poemas en los que Cesar Vallejo cargados de neologismo, más a pesar de ello se puede sentir la emocionante ruta artística del doliente poeta.

LA CENA MISERABLE

Hasta cuándo estaremos esperando lo que
no se nos debe... Y en qué recodo estiraremos
nuestra pobre rodilla para siempre! Hasta cuándo
la cruz que nos alienta no detendrá sus remos.
Hasta cuándo la Duda nos brindará blasones
por haber padecido!...

Ya nos hemos sentado
mucho a la mesa, con la amargura de un niño
que a media noche, llora de hambre, desvelado...
Y cuándo nos veremos con los demás, al borde
de una mañana eterna, desayunados todos!
Hasta cuándo este valle de lágrimas, a donde
yo nunca dije que me trajeran.

De codos
todo bañado en llanto, repito cabizbajo
y vencido: hasta cuándo la cena durará.
Hay alguien que ha bebido mucho, y se burla,
y acerca y aleja de nosotros, como negra cuchara
de amarga esencia humana, la tumba...
Y menos sabe
ese oscuro hasta cuándo la cena durará!

Ver y descargar Antología Poética de César Vallejo.