martes, 31 de julio de 2012

LA TRADICIONAL CLASE MAGISTRAL

Por: Víctor Dávila Felices

Sabido es que, en las aulas universitarias, cada docente aplica su propio método personal, dentro del principio de la autonomía de cátedra. La mayoría de los docentes universitarios no siguen especializaciones de Didáctica Universitaria, de Docencia Universitaria o de Andragogía. No se actualizan en su desempeño académico y no emplean metodologías eficientes. La clase magistral es la metodología más utilizada por los catedráticos de muchas universidades del Perú. Es el modelo tradicional de enseñanza que prioriza  los contenidos conceptuales y la tarea que el profesor debe realizar, considerando a los alumnos como entes receptivos, pasivos, secundarios.

Sabemos que existen variables que intervienen en el proceso educativo a través de la enseñanza aprendizaje y cada una de éstas tiene un grado de repercusión para cumplir con cierta eficacia con la labor docente. También sabemos que una de las variables más importantes es el método didáctico, que deben ir empleándose, implementándose e innovándose al ritmo del avance de la ciencia y tecnología, y de acuerdo a las características del grupo humano que interviene en el proceso.

En diversas tesis de post grado, se ha demostrado que la clase magistral ha devenido en obsoleta e ineficiente. Resulta deficiente porque no logra un efectivo logro de capacidades, competencias y un excelente rendimiento académico. Desde el punto de vista didáctico y pedagógico, la clase magistral tiene un carácter repetitivo, memorístico y no  profundiza en el conocimiento de los mecanismos mediante los cuales se desarrolla el proceso de aprendizaje. Esta metodología considera a los estudiantes como entes pasivos en el proceso de enseñanza, al cual se le exige la memorización de la información a él transmitida, como un simple receptor de información, sin desarrollar en él, la crítica, la valoración y menos la significancia de dicha información para su vida diaria.


Por todo lo expuesto urge la aplicación de  nuevas metodologías e innovaciones eficientes sustentadas en el avance de la didáctica, de las escuelas pedagógicas y de la psicopedagogía.  Estas metodologías deben preparar al estudiante, no sólo para recibir los frutos de la ciencia, de la tecnología y de las humanidades, sino fundamentalmente de crearlas profundizando  la investigación científica en armonía  con su ser social.  Estas metodologías no buscan enseñar cosas, sino más bien aprender a aprender, aprender a convivir, aprender a hacer y aprender a ser, conforme a las directrices planteadas por Jacques Delors, en la obra “La educación encierra un tesoro”. 

martes, 17 de julio de 2012

LA AGRESIVIDAD EN LA EDUCACIÓN INICIAL

Por: Mercedes Julisa Sosa y Susana Frisancho

Las manifestaciones de agresividad en la infancia deben ser valoradas en función al desarrollo evolutivo de los niños, ya que algunas son propias de la edad y el momento de desarrollo por los que el niño o la niña atraviesa y no representan motivo de alarma ni son señales de patología futura.

Sin embargo, desconociendo estas características evolutivas, muchas veces etiquetamos a los niños como “agresivos” cuando ante un evento estos simplemente reaccionan con conductas propias de su edad.


 

domingo, 8 de julio de 2012

CARACTERÍSTICAS DEL AGRESOR (BULLYING)


  1. Conductas manifiestas de agresión física
    1. Tienen comportamientos agresivos con miembros de la familia.
    2. Agrede físicamente a sus compañeros
    3. Rompe, esconde, desordena y roba cosas ajenas.
    4. Actúa en grupo para fastidiar a otros compañeros                                                                        
  2. Conductas manifiestas de agresión psicológica
    1. Resalta constantemente defectos físicos de sus compañeros.
    2. Humilla y ridiculiza a sus compañeros.
    3. Es intolerante con los demás.
    4. Mal humor  y estados de ánimo alterados.
    5. Chantajea y amenaza.
  3. Conductas manifiestas de agresión verbal
    1. Insulta. 
    2. Se burla.
    3. Habla mal de otros y calumnia.
  4. Conductas manifiestas de exclusión social.
    1. Discrimina a sus compañeros.
    2. Hace el vacío ignorando a sus compañeros.
    3. Influye a sus compañeros para marginar a alguien.
    4. Ignora los derechos de los demás.
  5. Otros indicadores
    1. Es autoritario, consigue sus objetivos.utilizando la agresión verbal, física o psicológica.
    2. Es impulsivo, no controla sus reacciones.


miércoles, 20 de junio de 2012

CONSEJOS PARA DESARROLLAR LA RESILIENCIA ENTRE NIÑOS Y ADOLESCENTES


Por:Asociación Americana de Psicología


Todos podemos desarrollar resiliencia y ayudar a que nuestros hijos la desarrollen 
también. Implica conductas, pensamientos y acciones que pueden aprenderse con 
el paso del tiempo. A continuación, presentamos consejos para desarrollar la 
resiliencia.
  1. Establezca relaciones
    Enséñele a su hijo cómo hacer amigos, inclusive la capacidad de sentir empatía,

    o de sentir el dolor del otro. Anime a su hijo a ser amigo para poder tener amigos. 
    Desarrolle una red familiar fuerte para respaldar a su hijo ante las desilusiones 
    y heridas inevitables. En la escuela, hay que estar atento al hecho de que 
    ningún niño esté aislado. Relacionarse con las personas brinda apoyo social y 
    fortalece la resiliencia. Algunos encuentran consuelo recurriendo a un poder 
    supremo, mientras que otros lo hacen a través de una religión organizada o 
    en forma privada y tal vez usted desee introducir sus tradiciones religiosas
    a su hijo.
  2. Ayude a su hijo haciendo que ayude a otros
    Ayudar a otros puede permitirle a los niños superar la sensación de que no 

    pueden hacer nada. Anime a su hijo a realizar trabajos voluntarios apropiados 
    para su edad, o pídale ayuda con alguna tarea que él pueda realizar. En la 
    escuela, realice una sesión creativa con los niños buscando maneras de ayudar 
    a los demás.
  3. Mantenga una rutina diaria
    Respetar una rutina puede ser reconfortante para los niños, en especial para 

    los más pequeños que anhelan estructuras en su vida. Anime a su hijo a 
    desarrollar sus propias rutinas.
  4. Tómese un descanso
    Si bien es importante seguir las rutinas, preocuparse incesantemente puede 

    resultar contraproducente. Enséñele a su hijo cómo concentrarse en algo 
    distinto a lo que le preocupa. Dese cuenta de las cosas a las que su hijo está 
    expuesto y que puedan ser inquietantes; sean noticias, Internet o conversaciones 
    que oyen por casualidad y asegúrese de que su hijo tome un descanso de esas 
    cosas si le causan inquietud. Si bien las escuelas son responsables del rendimiento 
    en exámenes estandarizados, destine un tiempo no estructurado durante el día 
    escolar para que los niños desarrollen su creatividad.
  5. Enseñe a su hijo a cuidar de sí mismo
    Dé un buen ejemplo y enséñele a su hijo la importancia de darse tiempo para 

    comer como es debido, hacer ejercicios y descansar. Asegúrese de que su hijo 
    tenga tiempo para divertirse y de que no tenga programado cada minuto de su 
    vida sin ningún momento para relajarse. Cuidarse e incluso divertirse ayudará a
     su hijo a mantener el equilibrio y enfrentar mejor los momentos estresantes.
  6. Avance hacia sus metas
    Enséñele a su hijo a fijarse metas razonables y luego a avanzar dando un solo 

    paso a la vez para lograr alcanzarlas. Avanzar hacia esa meta, incluso con un 
    paso muy pequeño, y recibir elogios por hacerlo hará que su hijo se concentre 
    en su logro en lugar de fijarse en lo que no logró y puede ayudarle a desarrollar 
    resiliencia para salir adelante ante los desafíos. En la escuela, divida las tareas
    grandes en pequeñas metas alcanzables por los niños más pequeños, y para los 
    más grandes, reconozca los logros a medida que avanzan hacia las metas mayores.


    Alimente una autoestima positiva
  7. Ayude a su hijo a recordar cómo pudo lidiar satisfactoriamente con dificultades 
    en el pasado y luego ayúdelo a entender que esos desafíos pasados lo ayudan a 
    desarrollar la fortaleza para manejar desafíos futuros. Ayude a su hijo a que 
    aprenda a confiar en sí mismo para resolver los problemas y tomar las decisiones
    adecuadas. Enséñele a su hijo a tomar la vida con humor y la capacidad de reírse 
    de sí mismo. En la escuela, ayude a los niños a ver cómo los logros individuales
    contribuyen al bienestar de la clase como un todo.
  8. Mantenga las cosas en perspectiva y una actitud positiva
    Incluso cuando su hijo esté enfrentando sucesos dolorosos, ayúdelo a ver la 

    situación en un contexto más amplio y a mantener una visión de largo plazo. 
    Si bien su hijo puede ser demasiado joven para ver las cosas a largo plazo por 
    sí mismo, ayúdelo a ver que existe un futuro más allá de la situación actual y que 
    el futuro puede ser bueno. Una actitud optimista y positiva le permite a su hijo 
    darse cuenta de las cosas buenas de la vida y seguir adelante incluso en los 
    momentos más difíciles. En la escuela, utilice la historia para mostrar que la vida
    sigue después de las adversidades.
  9. Busque oportunidades para el autodescubrimiento
    Los momentos difíciles suelen ser los momentos en los que los niños aprenden 

    más sobre sí mismos. Ayude a que su hijo vea cómo lo que está enfrentando 
    puede enseñarle a entender de qué está hecho. En la escuela, considere 
    conversaciones sobre lo qué ha aprendido cada estudiante después de enfrentar 
    una situación difícil.
  10. Aceptar que el cambio es parte de la vida
    Los cambios pueden a menudo ser terribles para los niños y adolescentes. 

    Ayude a su hijo a ver que el cambio forma parte de la vida y que se puede 
    reemplazar con nuevas metas a aquéllas que puedan haberse convertido en 
    inalcanzables. En la escuela, señale cómo los estudiantes cambiaron a medida 
    que avanzaban al siguiente grado y analice cómo ese cambio ha tenido un
    impacto sobre ellos.

miércoles, 6 de junio de 2012

CIBERBULLYNG O EL ACOSO VIRTUAL


Recientemente, los expertos han venido elaborando un nuevo concepto que se vale de medios electrónicos y que recibe el nombre de ciberbullyng o ciberacoso. Esta conducta se define como acoso entre iguales en el entorno TIC e incluye actuaciones de chantaje, vejaciones e insultos de niños a otros niños. En una definición más exhaustiva, se puede decir que el ciberbullying suponedifusión de información lesiva o difamatoria en formato electrónico a través demedios de comunicación como el correo electrónico, la mensajería instantánea, las redes sociales, la mensajería de texto a través de teléfonos o dismóviles o la publicación de vídeos y fotografías en plataformas electrónicas ddifusión de contenidos.

La clave, en cualquier caso, es que se trata de una situación en que acosador y víctima son niños: compañeros de colegio o instituto y personas con las que se relacionan en la vida física.


CARACTERÍSTICAS DEL CIBERACOSO

  1. Agresión repetida y duradera en el tiempo.
  2. Suele existir contacto o relación previa en el mundo físico.
  3. Intención de causar daño: no siempre se da en los primeros estadios del proceso.
  4. Puede estar ligado o no a situaciones de acoso en la vida real.
  5. Usar medios TIC: sms, e-mail, teléfonos móviles, redes sociales, blogs, foros, salas de chats…




jueves, 31 de mayo de 2012

Consecuencias del Maltrato Infantil (Save To Children)




Consecuencias Físicas


Las consecuencias del castigo físico pueden abarcar desde el dolor físico, cortes menores y moretones, hasta lesiones serias que resulten en una discapacidad física crónica. Las investigaciones realizadas apoyan la teoría de que el Castigo Físico y Humillante es una estrategia de disciplina poco efectiva en niños de todas las edades y que además resulta peligrosa con frecuencia. Una de las preocupaciones es que la efectividad del castigo decaiga con el uso constante y así su severidad deba incrementarse sistemáticamente.

Al desensibilizarse ante los golpes y frustrados por la disminución de los resultados, padres, maestros y otros tutores pueden pasar de las palmadas a los golpes fuertes. Como resultado, los niños pueden sufrir lesiones que necesiten atención médica, que puedan dejar daños permanentes y hasta causarles la muerte.

Consecuencias psicosociales


Aunque las consecuencias físicas son más inmediatas y más obvias, son los aspectos psicosociales los que causan mayor preocupación. No importa cuál sea su edad, las mentes en desarrollo de los niños son dañadas por el trato violento.

Existe una relación entre el Castigo Físico y Humillante y la depresión, la baja autoestima, una adaptación psicológica negativa y una mala relación con los padres. La siguiente lista muestra algunos de los efectos psicosociales del Castigo Físico y Humillante de niños.
  1. Baja la autoestima de los niños, enseñándoles a tener poco control de sí mismos y promoviendo expectativas negativas de su propia persona. 
  2. Interfiere con el proceso de aprendizaje y con su desarrollo cognitivo, sensorial y emocional. Las investigaciones indican que los niños que son humillados y castigados físicamente tienen un bajo desempeño en tareas escolares comparados con otros niños (Straus, 1999). Con frecuencia, los niños citan el Castigo Físico y Humillante como razón para abandonar la escuela, así como la pobreza y la discriminación de género. 
  3. Atenta contra el uso de la razón. Al descartar el diálogo y la reflexión, merma la capacidad para comprender la relación entre el comportamiento y sus consecuencias.
  4. Hace que los niños se sientan solos, tristes y abandonados, disminuyendo su confianza en la sociedad como un ambiente que los protege. Fomenta una visión negativa de los demás y de la sociedad como un espacio amenazador. 
  5. Crea barreras que impiden la comunicación entre padres e hijos y daña los lazos emocionales establecidos entre ellos. El Castigo Físico y Humillante corroe la confianza entre padres e hijos, e incrementa el riesgo de abuso infantil. 
  6. Enseña a que los niños relacionen el amor con la violencia. Las mismas personas que deben amarlos también les causan daño y esto puede generar que los niños asuman que la violencia es posible y  hasta normal en una relación de amor. 
  7. Puede estimular rabia y, en algunos, el deseo de huir de casa.
  8. El mensaje más fuerte, normalmente involuntario, que transmite el Castigo Físico y Humillante a la mente del niño es que la violencia es un comportamiento aceptable y que está bien que una persona más fuerte use la fuerza para coaccionar a otra más débil.
  9. La violencia causa más violencia. Enseña que la violencia y la venganza son soluciones a los problemas y se perpetúa a sí misma, pues los niños imitan lo que ven hacer a los adultos. La victimización de niños y niñas antecede a un desorden antisocial de personalidad, a la criminalidad y la violencia.
  10. Los niños expuestos a altos niveles de violencia, al crecer, son más propensos a usar la violencia para solucionar problemas cuando son mayores. El Castigo Físico y Humillante, más que todo, produce rabia, resentimiento y baja autoestima en sus víctimas. 
  11. Los niños sometidos al castigo pueden manifestar dificultades de integración social.
  12. No enseña a los niños a cooperar con la autoridad; les enseña que las reglas o se cumplen o se violan.
Save the Children consultó a algunos niños en Escocia sobre el castigo físico y registró más de 40 adjetivos para describir cómo se siente un niño al ser castigado. Esta lista resalta la ineficacia del Castigo Físico y Humillante. Ninguno de estos niños escoceses utilizó adjetivos como “más sabios”, ni siquiera “arrepentidos”, para describir como se sentían luego de ser golpeados.

Los niños dijeron sentirse “dolidos, adoloridos, con miedo, apenados, no amados, aterrorizados, preocupados, solitarios, tristes, molestos, solos, abandonados, atemorizados, malhumorados, asustados, enfermos, aturdidos, amenazados, enfadados, mal, físicamente abusados, llenos de odio, dañados emocionalmente, infelices, terribles, avergonzados, no queridos, confundidos, resentidos, olvidados, abrumados, humillados, gruñones, desilusionados, miserables, intimidados, descuidados, excluidos, descorazonados, extorsionados, deprimidos, preocupados, paralizados”.

It Doesn’t Sort Anything!
Save the Children Reino Unido 2001




martes, 29 de mayo de 2012

LA DIFERENCIA ENTRE EL CASTIGO Y LA DISCIPLINA POSITIVA




Tomado de Save To Children

El castigo es un proceso que se enfoca en los errores del niño. Se basa en que uno debe hacer sufrir al niño para ayudarlo a entender lo que ha hecho mal e impedir que lo vuelva a hacer.

Ya que el castigo físico es usado muchas veces por gente a quienes los niños aman y quienes tienen responsabilidades hacia ellos, se establece un lazo entre el amor y la violencia. Cuando alguien nos ama o somos más fuertes que ellos o tenemos autoridad sobre ellos, poseemos un poder del cual podemos abusar.

El Castigo Físico y Humillante es un abuso de poder. Es importante que los padres entiendan la diferencia entre ejercer autoridad con sus hijos, usando técnicas positivas de disciplina, y abusar del poder que tienen sobre sus hijos al utilizar el Castigo Físico y Humillante.

El Castigo Físico y Humillante a veces asegura la obediencia de los niños, pero esta fácil solución tanto de los padres como de los maestros no los beneficia a largo plazo. Puede ser más fácil y rápido que los métodos positivos de disciplina, pero también puede dañar el desarrollo del niño y la relación entre padre e hijo. Los niños pueden acatar los deseos de los adultos inmediatamente después de ser golpeados, pero los niños pequeños frecuentemente no recuerdan por qué les han pegado y estos solo se abstendrán del comportamiento indebido cuando sientan la amenaza inminente de ser golpeados.

Este tipo de castigo asusta a los niños para que se comporten de cierta manera: no los incentiva a querer portarse bien, no les enseña autodisciplina ni promueve comportamientos alternativos. Es más, muchos teóricos del comportamiento cuestionan la validez del castigo como un instrumento para el aprendizaje, recomendando en su lugar sistemas para premiar el comportamiento positivo.

La disciplina positiva asume que los niños quieren portarse bien, pero necesitan ayuda para comprender cómo hacerlo. Se basa en que los niños aprenden más a través de la cooperación y de la recompensa que a través del conflicto y del castigo. También trabaja con la idea de que cuando los niños se sienten bien tienden a portarse bien, y que cuando se sienten mal son más propensos a portarse mal.

Este enfoque da a entender que:
  1. El comportamiento aceptable será modelado a partir de los padres y cuando los niños se porten bien, serán premiados con atención y elogios.
  2. Siempre es el comportamiento y no el niño el que es calificado como equivocado.
  3. Al mal comportamiento se le da la menor atención posible y no es premiado.
  4. Los padres tendrán expectativas reales de lo que sus hijos son capaces de hacer a diferentes edades y no pedirán más de lo que sus hijos pueden lograr.
  5. Todo límite o regla será claramente expuesta e impuesta sin violencia para que el niño o la niña entiendan lo que se espera de él o de ella. Una petición se hará positivamente; es decir, se propondrán más acciones que prohibiciones. 
  6. Se definen límites claros en cosas importantes, pero también habrá una preparación para negociar temas de menor importancia. 
  7. Los padres llegarán a conocer sus propios puntos críticos y desarrollarán estrategias para lidiar con ellos y evitar golpear a los niños.
  8. Se escucha a los niños, sus puntos de vista reciben consideración apropiada y ellos son tratados justa y respetuosamente.
  9. La disciplina tendrá una relación clara y proporcionada con el comportamiento que debe cambiarse.
  10. Puede utilizarse sanciones que no sean físicas ni humillantes.



jueves, 24 de mayo de 2012

RENDIMIENTO ACADÉMICO

Por: Víctor Dávila Felices

Hablar de rendimiento académico es hablar de uno de los aspectos centrales de  la moderna educación. Este constructo es la meta adonde quiere llegar  la didáctica, y es uno de los temas de estudio de la pedagogía porque, a contrario de lo que la mayoría cree que es un mero resultado de la educación formal, en realidad es un producto enteramente  social.

Algunas definiciones sobre el rendimiento académico son las siguientes:

·    La efectividad escolar en el logro de los objetivos establecidos en los programas oficiales de estudio.
·     Es una relación entre lo obtenido y el esfuerzo educativo empleado para obtenerlo.
·        Es un nivel de éxito en la escuela, en los institutos, en la universidad.
·        El valor de la escuela y del maestro se juzga por el rendimiento académico de sus alumnos.
·   ES la capacidad del alumno frente a estímulos educativos, la cual es susceptible de ser interpretada según objetivos o propósitos educativos ya establecidos.
·    Es la expresión de capacidades y de características psicológicas de los estudiantes desarrollados y actualizados a través del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Podríamos definir al rendimiento académico como la medida de los conocimientos, las capacidades, las habilidades y las competencias que una persona ha internalizado como consecuencia de un proceso de instrucción o formación.

En el extranjero y en nuestro país, se han logrado grandes investigaciones sobre el rendimiento académico.  Estos estudios confirman que existe relación directa entre el rendimiento académico con las capacidades, aptitudes y actitudes del alumno, con el apoyo familiar, con los métodos de estudio, con los métodos de enseñanza, con cada uno de los distintos aspectos que conforman la realidad social, económica y cultural de cada persona, de  cada institución educativa y de cada sociedad. El rendimiento académico es el fin de todos los esfuerzos y todas las iniciativas escolares de los mismos alumnos, de las familias, de los maestros, de las instituciones educativas y del país.

En el sistema educativo peruano, la calificación académica y escolar en general es vigesimal, de 0 20, por lo que hay categorías y nivelas de aprendizaje. En el siguiente cuadro, se establece la siguiente tabla:

·           Aprendizaje bien logrado               :   15 a 20.
·           Aprendizaje regularmente logrado   :   10 a 14.
·           Aprendizaje deficiente                   :   0  a 10.[1]


Edith Reyes Murillo, elaboró la tabla siguiente:
·           Alto           : 15 a 20.
·           Medio        : 13 a 14.99
·           Bajo          :  11 a 12.99
·           Deficiente:  0 a 10.99[2]

Otros autores sostienen que el rendimiento académico puede estar expresado en índices, tales como:

·      Índice académico Alto: Cuando el promedio obtenido por la muestra es 15 o más.
·       Índice Académico Bajo: Cuando el promedio de la muestra es de 11 a 14.
·      Índice Académico deficiente: Cuando el promedio de la muestra es de 0 a 10.

Como podemos observar, las propuestas de calificación  no difieren en mucho y todas ellas nos remiten a lo se denomina “aprovechamiento”, es decir, principalmente al aspecto intelectual, lo cual reduce el concepto de rendimiento académico, que también abarca las capacidades, las habilidades, las competencias y sobre todo los valores y las actitudes.

Es bien sabido que en las escuelas, en los institutos y en las universidades, no se puede evaluar bien las habilidades y menos las competencias, porque en ellas no se pone a prueba de una manera estrictamente vivencial estas adquisiciones. Esta puesta a prueba se da en la vida, cuando se ha egresado de ellas. Podríamos definirla como rendimiento académico integral o social. En el caso del Perú, el rendimiento académico integral o social, es un tema muy poco estudiado.
Por ello, debemos también reflexionar sobre este tipo de rendimiento académico, porque rebasa lo estrictamente educativo y representa un producto social.




[1] Ministerio de Educación. Dirección General de Educación Básica y Regular (DIGEBARE): Guía de Evaluación del Educando.  Lima, 1980.
[2] Reyes Murillo, Edith T. “Influencia del programa curricular y del trabajo docente en el aprovechamiento escolar en Historia del Perú de alumnos de tercer grado de Educación Secundaria”, Lima, 1988,