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miércoles, 23 de mayo de 2012
TRADICIONES PERUANAS Ricardo Palma
miércoles, 31 de agosto de 2011
EL COMPONENTE PSICOLOGICO EN LA COMPRENSION LECTORA
Cuando se lee un texto se construye una representación de su significado guiado por las características del mismo -letras y palabras- y ello conduce a la comprensión.
Desde la perspectiva escolar, disponer de competencias lectoras es fundamental para el aprendizaje, y numerosas dificultades son explicadas por la carencia o insuficiencia de habilidades para leer comprensivamente.
En el currículum escolar, la lectura es una herramienta de comprensión para los alumnos que les permite el acceso a la cultura y al aprendizaje de las diferentes áreas. Disponer de una adecuada competencia en lectura comprensiva es una garantía para acceder al conocimiento escrito, y en la escuela, esta competencia es básica para la búsqueda y localización de información en diversidad de textos escritos, en Internet, para resolver problemas de distinta índole, para interpretar gráficos; analizar datos, mapas, y disfrutar con la lectura, entre otras tareas.
Extraer el significado de un texto es un proceso que se realiza de modo gradual, progresivo y no necesariamente lineal, ya que se producen momentos de incomprensión a lo largo de recorrido lector y momentos de mayor nivel de comprensión. Como proceso, es dinámico en el acceso a la información, y como producto, leer comprensivamente supone adquirir unos nuevos conocimientos finales que formarán parte del conocimiento guardado en la memoria a largo plazo.
lunes, 8 de noviembre de 2010
NUEVAS FORMAS DE LECTURA

Luis Bernardo Peña Borrero
El verbo leer ha estado asociado toda la vida con los textos escritos. El iccionario todavía lo define como “pasar la vista por lo escrito o impreso, haciéndose cargo del valor y la significación de los caracteres empleados.” Enseñar a leer significa iniciar al niño en la lectura alfabética, esto es lo que quiere decir literalmente alfabetizar. Decimos que un niño es capaz de leer cuando empieza a comprender el código escrito y a expresarse mediante él, y cuando nos referimos a alguien como un lector o una lectora queremos significar que tiene un contacto cotidiano con los libros; consecuentemente, un no lector es el que no lee o lee muy pocos textos escritos. Los educadores estamos preocupados porque los jóvenes ya no leen o porque no leen lo que nosotros quisiéramos que leyeran y que dediquen, en cambio, tanto tiempo al cine, a la televisión, a la música rock o al computador. Y puesto que creemos que la lectura es de libros exclusivamente, los hemos dado de baja como lectores y hemos terminado por declarar a los medios de comunicación y las nuevas tecnologías como enemigos número uno del libro y la lectura.
sábado, 6 de noviembre de 2010
LA EXACTITUD LECTORA: ERRORES FRECUENTES

Por lo general, la Exactitud Lectora es analizada a través de la constatación de los errores de decodificación que comete el lector, que podemos resumir como sigue:
Sustitución: El lector produce un fonema diferente al que realmente corresponde a la letra decodificada. Aunque algunos autores distinguen como un error diferente la denominada “rotación” (decodificación del fonema que corresponde a una letra simétrica a la original, como cuando se lee /b/ al decodificar /d/), por considerarlos ejemplos típicos de alteraciones perceptivo-visuales, nosotros no somos partidarios de ello en absoluto, ya que:
Sustitución de palabras: En ocasiones la sustitución de una letra da lugar a que se decodifique una palabra diferente a la original, hablándose de sustitución de palabras en estos casos, al igual que cuando se produce lo que Glez. Portal (1984) denomina “invención”, que sería el cambio de la palabra original por otra con la que la secuencia de letras no guarda sino una similitud parcial (por ejemplo, leer “botella” por “bebida”.
Adición: El lector añade un fonema o sílaba al estímulo original (p.ej., en lugar de pla lee pala o en lugar de patata lee patatas). Como puede fácilmente verse con el segundo de los ejemplos, a veces una adición da lugar a que se decodifique una nueva palabra, por lo que en estos casos podría hablarse tanto de este error como del anterior. En nuestra opinión, en el proceso de evaluación psicopedagógica esta no es una cuestión de importancia, ya que –como veremos más adelante- son las tendencias de errores las que nos interesan, de modo que se podría optar por catalogar los errores de este tipo de cualquiera de ambos modos, al igual que podría hacerse con las dudas entre una sustitucion y una sustitución de palabras.
Adición de palabras: A veces el lector emite una palabra completa que no aparece escrita, siendo éste el error denominado adición de palabras; un error que suele darse sólo en lectura de textos y que suele consistir en la adición de adverbios, preposiciones o conjunciones.
Omisión: El lector no produce el fonema correspondiente a una letra presente en el texto. Generalmente, las letras cuya lectura se omite suelen ser la I y U en diptongos, la L y la R en sílabas como BRA, PLA, TRES, y las consonantes en posición final de sílaba (N, R, L...).
Omisión de sílabas: Como en el caso anterior, no se produce la decodificación de un segmento de la palabra, sólo que ahora es una sílaba el segmento omitido.
Omisión de palabras: En la lectura de una frase o un texto, se omite una palabra completa, que suele ser un adverbio, artículo, pronombre o cualquiera otra palabra funcional (por lo general, además, monosílabas).
Inversión de orden: En este caso la falta de exactitud consiste en alterar el orden de los fonemas en la secuencia de la sílaba o palabra, como cuando se lee tar en vez de tra o ple en vez de pel. Aunque las inversiones de orden más frecuentes se suelen dar en le marco de una sílaba, las hay también que afectan a dos sílabas subsecuentes (a veces llamadas “traslocaciones” o “trasposiciones”), como cuando se lee Grabiel en vez de Gabriel o colodaro en vez de colorado, si bien en este último ejemplo cabe entender que no se ha producido una inversión de orden, sino dos sustituciones (/r/ pasa a /d/ y luego /d/ pasa a /r/). Como ya dijimos al hablar de las sustituciones de palabras, creemos que en estas situaciones cada error debe analizarse en el marco de la tendencia de errores que comete el lector en particular que estemos examinando.
Ortografía Fonética: Este apartado se refiere a las habilidades que nos permiten codificar la palabra hablada de manera apropiada. Suelen dividirse en ortografía fonética (incluidas las reglas contextuales), reglada (de reglas categóricas) y arbitraria, y suelen analizarse a partir del tipo de errores que se cometen al escribir, que coinciden en líneas generales con los errores ya descritos en lectura al hablar de exactitud, salvo por las siguientes matizaciones:
Sustituciones: En el caso de la escritura es especialmente importante distinguir si la sustitución producida da lugar a una forma hablada diferente o no (no es lo mismo cometer una sustitución del tipo porce en lugar de “porque” que otras del tipo bentana por “ventana”) y si, cuando hay cambio fonético, lo que se ha alterado está regido por una regla unívoca (como en /p/ se escribe P), contextual o categórica.
Uniones: Error que no puede darse en lectura, pero relativamente frecuente en escritura. Consiste en que dos o más palabras se escriben sin solución de continuidad (p. ej., micasa por “mi casa”; ladelacasa roja por “la de la casa roja”).
Fragmentaciones: En escritura, este error no refleja problemas de fluidez, sino de ortografía arbitraria, como argumentaremos en un momento. Evidentemente, se refiere al caso en que una palabra se escribe como si fuesen dos o más palabras (buena mente por “buenamente”, por ejemplo).
domingo, 31 de octubre de 2010
COMPONENTES DE LA COMPETENCIA LECTORA
Nos parece que esa es una incompleta forma de crear la competencia lectora. A continuación reproducimos un artículo publicado por el Ministerio de Educación y Cultura de España.

EVALUACION DE LAS COMPETENCIAS LECTORAS
Comenzando con la evaluación de los procesos de acceso al léxico, el principal problema con que nos encontramos es su enorme complejidad, ya que la lectura puede descomponerse en una multitud de habilidades y destrezas parciales, relacionadas entre sí, pero diferentes unas de otras, lo que nos obliga a un esfuerzo de agrupación.
Aunque no existe un modo único de proceder a tal categorización del objeto de estudio, lo cierto es que existe una cierta tradición que agrupa las habilidades de lectura en Exactitud, Velocidad y Comprensión. Por nuestra parte, creemos que esta clasificación, aunque aceptable en líneas generales, es insuficiente, por lo que preferimos emplear una algo más amplia y, a la vez, más matizada.
1. Exactitud Lectora:
Como su propio nombre indica, esta primera variable hace referencia a la destreza del lector para decodificar correctamente la palabra escrita, es decir, para producir oralmente la palabra escrita, con independencia de que se acceda o no a su significado.
Evidentemente, por correctamente debe entenderse que el lector decodifica bien los diferentes fonemas, como que lo hace en la secuencia apropiada y con la acentuación debida, si bien algunos autores diferencian entre la habilidad para realizar adecuadamente los dos primeros procesos y para llevar a cabo los tres.
Por lo general, la EL es analizada a través de la constatación de los errores de decodificación que comete el lector, que podemos resumir como sigue:
· Sustitución de letras: El lector produce un fonema diferente al que realmente corresponde a la letra decodificada. Aunque algunos autores distinguen como un error diferente la denominada “rotación” (decodificación del fonema que corresponde a una letra simétrica a la original, como cuando se lee /b/ al decodificar /d/), por considerarlos ejemplos típicos de alteraciones perceptivo-visuales, nosotros no somos partidarios de ello en absoluto, ya que:
(a) estadísticamente la proporción de rotaciones en español es más que insignificante;
(b) muchas de las sustituciones llamadas rotación se dan con letras que representan fonemas casi idénticos (por ejemplo, es mayor la similitud fonológica entre /p/ y /b/ que la similitud visual entre las letras p y b).
· Sustitución de palabras: En ocasiones la sustitución de una letra da lugar a que se decodifique una palabra diferente a la original, hablándose de sustitución de palabras en estos casos, al igual que cuando se produce lo que Glez Portal (1984) denomina “invención”, que sería el cambio de la palabra original por otra con la que la secuencia de letras no guarda sino una similitud parcial (por ejemplo, leer “botella” por “bebida”.
· Adición: El lector añade un fonema o sílaba al estímulo original (p.ej., en lugar de pla lee pala o en lugar de patata lee patatas). Como puede fácilmente verse con el segundo de los ejemplos, a veces una adición da lugar a que se decodifique una nueva palabra, por lo que en estos casos podría hablarse tanto de este error como del anterior.
En nuestra opinión, en el proceso de evaluación psicopedagógica esta no es una cuestión de importancia, ya que –como veremos más adelante- son las tendencias de errores las que nos interesan, de modo que se podría optar por catalogar los errores de este tipo de cualquiera de ambos modos, al igual que podría hacerse con las dudas entre una sustitucion y una sustitución de palabras.
· Adición de palabras: A veces el lector emite una palabra completa que no aparece escrita, siendo éste el error denominado adición de palabras; un error que suele darse sólo en lectura de textos y que suele consistir en la adición de adverbios, preposiciones o conjunciones.
· Omisión: El lector no produce el fonema correspondiente a una letra presente en el texto. Generalmente, las letras cuya lectura se omite suelen ser la I y U en diptongos, la L y la R en sílabas como BRA, PLA, TRES, y las consonantes en posición final de sílaba (N, R, L...).
· Omisión de sílabas: Como en el caso anterior, no se produce la decodificación de un segmento de la palabra, sólo que ahora es una sílaba el segmento omitido.
· Omisión de palabras: En la lectura de una frase o un texto, se omite una palabra completa, que suele ser un adverbio, artículo, pronombre o cualquiera otra palabra funcional (por lo general, además, monosílabas).
· Inversión de orden: En este caso la falta de exactitud consiste en alterar el orden de los fonemas en la secuencia de la sílaba o palabra, como cuando se lee tar en vez de tra o ple en vez de pel. Aunque las inversiones de orden más frecuentes se suelen dar en le marco de una sílaba, las hay también que afectan a dos sílabas subsecuentes (a veces llamadas “traslocaciones” o “trasposiciones”), como cuando se lee Grabiel en vez de Gabriel o colodaro en vez de colorado, si bien en este último ejemplo cabe entender que no se ha producido una inversión de orden, sino dos sustituciones (/r/ pasa a /d/ y luego /d/ pasa a /r/).
Como ya dijimos al hablar de las sustituciones de palabras, creemos que en estas situaciones cada error debe analizarse en el marco de la tendencia de errores que comete el lector en particular que estemos examinando.
2. Velocidad Lectora:
De amplio uso en la evaluación de la lectura, esta variable ha sido definida a menudo como “velocidad de asociación entre grafemas y fonemas” (González Portal, 1984, pág. 89), pero parece claro que esta es una definición inapropiada a la luz del conocimiento actual sobre las diferentes rutas o estrategias de lectura, ya que excluye expresamente la lectura por vía directa; así, sería más apropiado definirla como la tasa de palabras que el lector decodifica por unidad de tiempo (generalmente expresada en términos de palabras por minuto o de palabras por segundo). Aunque es posible valorar esta habilidad tanto en tareas de lectura oral como de lectura “silenciosa”, habitualmente suelen emplearse tareas del primer tipo, por la dificultad de obtener medidas fiables en las segundas.
3. Fluidez Lectora:
Esta nueva variable podemos definirla como la habilidad del lector para producir la lectura con un ritmo similar al de la expresión oral, es decir, sin fragmentar las palabras, sin silabear, etc. A menudo no se la tiene específicamente en cuenta en la evaluación porque, evidentemente, sus efectos quedan reflejados en la velocidad lectora; no obstante, como justificaremos dentro de un momento, el examen de la fluidez en la decodificación es un elemento de gran importancia para poder inferir el tipo de procesos de acceso al léxico empleados por el sujeto, así como ciertos aspectos relevantes de los mismos.
Como en el caso de la EL, la fluidez en lectura suele analizarse en témirnos de los fallos que se producen en este aspecto durante la lectura en voz alta (generalmente de palabras, frases y textos). Fallos que podemos concretar en lo siguiente:
· Vacilación: El lector titubea y se detiene cierto tiempo, como dudando, antes de leer una letra, sílaba o palabra, con independencia de que al final el resultado sea correcto o no. Aunque algunos autores sólo consideran que hay vacilación cuando al final se lee bien la letra, palabra o sílaba,debe tenerse en cuenta que esto suele proponerlo quien no diferencia entre exactitud y fluidez, como Cervera y Toro (1984) en las normas del TALE; sin embargo, al distinguir entre EL y FL creemos que es más adecuado constatar la presencia de dos tipos de problemas diferentes, si es el caso: uno de EL (el que cometa el sujeto) y otro propiamente de fluidez (la vacilación).
· Repetición: El lector reitera lo ya leído una o más veces seguidas, ya sea una sílaba, toda una palabra o una serie de palabras, excluyéndose aquellos casos en que la reiteración se deba a disfemia del lector.
· Silabeo: Consiste en leer una palabra descomponiéndola en sílabas (p. ej., leer me...sa en lugar de mesa, o me...si...ta en vez de leer mesita), ya sea total o parcialmente (es decir, también sería un silabeo leer sí...laba en lugar de sílaba).
· Fragmentación: Para algunos autores, no obstante, el último ejemplo propuesto no sería un silabeo, sino una fragmentación, o error consistente en leer una palabra en dos momentos (lenta...mente, por ejemplo). En cualquier caso, nuestro punto de vista es que la adopción de una u otra categoría para esos casos dudosos no tiene la menor relevancia, ya que lo que realmente interesa es observar qué representan estos errores desde el punto de vista del procesamiento que está efectuando el lector, y tanto si hablamos de fragmentación como si lo hacemos de silabeo el problema de fondo parece ser el mismo. De hecho, diferentes conductas lectoras observables son a menudo expresiones distintas de un mismo proceso mental, como cuando una vacilación
encierra una lectura silenciosa silabeante previa a la lectura oral.
· Rectificación espontánea: Como error de fluidez podemos incluir, finalmente, aquel caso en que el lector comete un error de exactitud, percibe su error y procede espontáneamente y de inmediato a una lectura correcta (p. ej., cuando lee en primer lugar kenicero y acto seguido lee “cenicero”). Aunque este tipo de error podría incluirse también como un caso especial de problema de EL (sustitución autocorregida, omisión autocorregida...), lo incluimos en este apartado porque afecta de manera clara al ritmo de la decodificación y supone un grado de dominio de la lectura mayor que los errores de exactitud antes citados.
4. Expresividad Lectora:
Si las variables anteriores se relacionan, fundamentalmente, con la decodificación de la fonología segmental, la expresividad se relaciona con la decodificación de la fonología suprasegmental, esto es, con la producción de una prosodia y entonación apropiadas, lo que García Yagüe describe como la modulación básica de la lectura oral.
En su nivel más elemental, este aspecto del comportamiento lector suele describirse a partir de la observación de la decodificación que el sujeto hace de los signos de puntuación (incluidos los signos de admiración e interrogación), pero la expresividad es mucho más compleja y supone otros procesos superiores, muy relacionados con la comprensión (y poco conocidos por el momento), que se traducen en conductas como como la producción de los esquemas tonales apropiados a cada oración, la representación del estado de ánimo del personaje de una narración mediante la voz, el dar el tono afectivo apropiado (irónico, melancólico, exaltado...) a cada fragmento del texto, etc.
5. Comprensión Lectora:
Tal y como quedó de manifiesto en el capítulo dedicado a los procesos de lectura, la comprensión lectora constituye una capacidad enormemente compleja que, desde el punto de vista del “producto” final, puede separarse en comprensión del significado de las palabras (también de los giros, modismos y locuciones), comprensión de las proposiciones vehiculadas por las frases, comprensión de párrafos y comprensión de textos propiamente dicha (incluyendo aquí habilidades como la realización de inferencias de diversa naturaleza, la de sintetizar las ideas principales, relacionar ideas principales y secundarias, etc.).
domingo, 17 de octubre de 2010
TRADICIONES PERUANAS : EL OBISPO CHICHEÑÓ
Ocupó el cargo de Secretario del Presidente Balta de Perú (1868-1872), pero después de este período se retiró de la actividad política y se dedicó de lleno a la literatura. En 1872 publicó las primeras "Tradiciones peruanas", recopilación de las que habían aparecido en diarios y revistas hasta entonces.Fue Director de la Biblioteca Nacional de Lima desde 1884 hasta 1912.Falleció en Miraflores el 6 de octubre de 1919.
Lima, como todos los pueblos de la tierra, ha tenido (y tiene) un gran surtido de tipos extravagantes, locos mansos y cándidos. A esta categoría pertenecieron, en los tiempos de la República, Bernardito, Basilio Yegua, Manongo Moñón, Bofetada del Diablo, Saldamando, Cogoy, el Príncipe, Adefesios en misa de una, Felipe la Cochina, y pongo punto por no hacer interminable la nomenclatura.
Por los años de 1780 comía pan en esta ciudad de los reyes un bendito de Dios, a quien pusieron en la pila bautismal el nombre de Ramón. En éste un pobreto de solemnidad, mantenido por la caridad pública, y el hazmerreir de muchachos y gente ociosa. Hombre de pocas palabras, pues para complemento de desdicha era tartamudo, a todo contestaba con un sí, señor, que al pasar por su desdentada boca se convertía en chí cheñó.
El pueblo llegó a olvidar que nuestro hombre se llamaba Ramoncito, y todo Lima lo conocía por Chicheñó, apodo que se ha generalizado después aplicándolo a las personas de carácter benévolo y complaciente que no tienen hiel para proferir una negativa rotunda. Diariamente, y aun tratándose de ministros de Estado, oímos decir en la conversación familiar: «¿Quién? ¿Fulano? ¡Si ese hombre no tiene calzones! Es un Chicheñó».
En el año que hemos apuntado llegaron a Lima, con procedencia directa de Barcelona, dos acaudalados comerciantes catalanes, trayendo un valioso cargamento. Consistía éste en sederías de Manila, paño de San Fernando, alhajas, casullas de lama y brocado, mantos para imágenes y lujosos paramentos de iglesia. Arrendaron un vasto almacén en la calle de Bodegones, adornando una de las vidrieras con pectorales y cruces de brillantes, cálices de oro con incrustaciones de piedras preciosas, anillos, arracadas y otras prendas de rubí, ópalos, zafiros, perlas y esmeraldas. Aquella vidriera fue pecadero de las limeñas y tenaz conflicto para el bolsillo de padres, maridos y galanes.
Ocho días llevaba de abierto el elegante almacén, cuando tres andaluces que vivían en Lima más pelados que ratas de colegio, idearon la manera de apropiarse parte de las alhajas, y para ello ocurrieron al originalísimo expediente que voy a referir.
Después de proveerse de un traje completo de obispo, vistieron con él a Ramoncito, y dos de ellos se plantaron sotana, solideo y sombrero de clérigo.
Acostumbraban los miembros de la Audiencia ir a las diez de la mañana a Palacio en coche de cuatro mulas, según lo dispuesto en una real pragmática.
El conde de Pozos-Dulces D. Melchor Ortiz Rojano era a la sazón primer regente de la Audiencia, y tenía por cochero a un negro, devoto del aguardiente, quien después de dejar a su amo en palacio, fue seducido por los andaluces, que le regalaron media pelucona a fin de que pusiese el carruaje a disposición de ellos.
Acababan de sonar las diez, hora de almuerzo para nuestros antepasados, y las calles próximas a la plaza Mayor estaban casi solitarias, pues los comerciantes cerraban las tiendas a las nueve y media, y seguidos de sus dependientes iban a almorzar en familia. El comercio se reabría a las once.
Los catalanes de Bodegones se hacían llevar con un criado el desayuno a la trastienda del almacén, e iban ya a sentarse a la mesa cuando un lujoso carruaje se detuvo a la puerta. Un paje de aristocrática librea que iba a la zaga del coche abrió la portezuela y bajó el estribo, descendiendo dos clérigos y tras ellos un obispo.
Penetraron los tres en el almacén. Los comerciantes se deshicieron en cortesías, basaron el anillo pastoral y pusieron junto al mostrador silla para su ilustrísima. Uno de los familiares tomó la palabra y dijo:
-Su señoría el señor obispo de Huamanga, de quien soy humilde capellán y secretario, necesita algunas alhajitas para decencia de su persona y de su santa iglesia catedral, y sabiendo que todo lo que ustedes han traído de España es de última moda, ha querido darles la preferencia.
Los comerciantes hicieron, como es de práctica, la apología de sus artículos, garantizando bajo palabra de honor que ellos no daban gato por liebre, y añadiendo que el señor obispo no tendría que arrepentirse por la distinción con que los honraba.
-En primer lugar -continuó el secretario- necesitamos un cáliz de todo lujo para las fiestas solemnes. Su señoría no se para en precios, que no es ningún roñoso.
-¿No es así, ilustrísimo señor?
- Chí, cheñó -contestó el obispo.
Los catalanes sacaron a lucir cálices de primoroso trabajo artístico. Tras los cálices vinieron cruces y pectorales de brillantes, cadena de oro, anillos, alhajas para la Virgen de no sé qué advocación y regalos para las monjitas de Huamanga. La factura subió a quince mil duros mal contados.
Cada prenda que escogían los familiares la enseñaban a su superior, preguntándole:
¿Le gusta a su señoría ilustrísima?
Chí, cheñó -contestaba el obispo.
-Pues al coche.
Y el pajecito cargaba con la alhaja, a la vez que uno de los catalanes apuntaba el precio en un papel.
Llegado el momento del pago, dijo el secretario:
-Iremos por las talegas al palacio arzobispal, que es donde está alojado su señoría, y él nos esperará aquí. Cuestión de quince minutos. ¿No le parece a su señoría ilustrísima?
-Chí, cheñó -respondió el obispo.
Quedando en rehenes tan caracterizado personaje, los comerciantes no tuvieron ni asomo de desconfianza, amén que aquellos no eran estos tiempos de bancos y papel-manteca en que quince mil duros no hacen peso en el bolsillo.
Marchados los familiares, pensaron los comerciantes en el desayuno, y acaso por llenar fórmula de etiqueta dijo uno de ellos:
-¿Nos hará su señoría ilustrísima el honor de acompañarnos a almorzar?
-Chí, cheñó.
Los catalanes enviaron a las volandas al fámulo por algunos platos extraordinarios, y sacaron sus dos mejores botellas de vino para agasajar al príncipe de la Iglesia, que no sólo les dejaba fuerte ganancia en la compra de alhajas, sino que les aseguraba algunos centenares de indulgencias valederas en el otro mundo.
Sentáronse a almorzar, y no los dejó de parecer chocante que el obispo no echase su bendición al pan, ni rezase siquiera en latín, ni por más que ellos se esforzaron en hacerlo conversar, pudieron arrancarle otras palabras que chí, cheñó.
El obispo tragó como un Heliogábalo.
Y entretanto pasaron dos horas, y los familiares con las quince talegas no daban acuerdo de sus personas.
-Para una cuadra que distamos de aquí al palacio arzobispal, es ya mucha la tardanza -dijo, al fin, amoscado uno de los comerciantes. -¡Ni que hubieran ido a Roma por bulas! ¿Le parece a su señoría que vaya a buscar a sus familiares?
-Chí cheñó.
Y calándose el sombrero, salió el catalán desempedrando la calle.
En el palacio arzobispal supo que allí no había huésped mitrado, y que el obispo de Huamanga estaba muy tranquilo en su diócesis cuidando de su rebaño.
El hombre echó a correr vociferando como un loco, alborotose la calle de Bodegones, el almacén se llenó de curiosos para quienes Ramoncito era antiguo conocido, descubriose el pastel, y por vía de anticipo mientras llegaban los alguaciles, la emprendieron los catalanes a mojicones con el obispo de pega.
De eno es añadir que Chicheñó fue a chirona; pero reconocido por tonto de capirote, la justicia lo puso pronto en la calle.
En cuanto a los ladrones, hasta hoy (y ya hace un siglo), que yo sepa, no se ha tenido de ellos noticia.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
UNA DEFINICION DE COMPRENSION LECTORA
Extracto de "Lectura comprensiva y textos escolares" Angel Sanz Moreno
Hay que decir de antemano que, para mejorar la competencia lectora, existen múltiples técnicas y procedimientos que cada persona debe acomodar a sus característicaspersonales, a sus hábitos lectores, a sus capacidades lingüísticas y a su inteligencia.Ahora bien, lo común a todas las que son eficaces es que propician una lectura activaen la que el lector se implica fuertemente con el contenido del texto, evitando la lec-tura superficial e impersonal.
Comprendemos un texto cuando, mediante la descodificación, accedemos a su sentido, reconstruimos en nuestra mente un texto paralelo al leído y le dotamos de sentido. Generalmente, esta representación mental suele ser una versión más reducida que el texto de partida.La comprensión de un texto podría definirse como el proceso por el que un lector des-cubre la estructura jerárquica del contenido semántico.
En el texto escrito las ideasaparecen de forma lineal, una detrás de otra, pero la comprensión exige acceder a unarepresentación no espacial ni lineal, sino semántica, en la cual las ideas se representanrelacionándose con otras más importantes o que suponen un desarrollo de las mismas.
El hecho de ponderar las ideas en relación con la totalidad del sentido del texto esesencial para la idea de comprensión que aquí se mantiene.El mal lector es pues aquel que fracasa en estas tareas. No consigue captar esa estructura jerárquica y se limita a seguir la sucesión en que aparecen las ideas, sin ningunamatización o ponderación.
A modo de conclusión
lunes, 12 de julio de 2010
ESTRATEGIAS DE LECTURA PARA FACILITAR LA COMPRENSION
Estrategias de Lectura - El Método "EPL-Triple R"
El Método de comprensión de lectura EPL-Triple R es muy útil sobre todo para las tareas que nos asignan, en la escuela o en el trabajo, concernientes a lecturas de las cuales debemos obtener información específica; ya sea por motivos de investigación, para la elaboración de un reporte, o como parte del estudio de algún tema en lo particular.
Con éste método podrás mejorar tu comprensión al leer y memorizar información importante más fácilmente. El EPL-Triple R es una estrategia de lectura y estudio versátil, ya que involucra activamente al lector durante el proceso de la lectura.
La versión corta de esta estrategia de lectura:
Primero, EXAMINAS (E) rápidamente el texto para detectar sus puntos principales y localizar partes esenciales. Esto te ayuda a saber que puedes esperar de la lectura que vas a realizar.
A continuación, determinas el propósito de la lectura haciéndote PREGUNTAS (P) acerca del tema y el texto.
Después debes LEER (L) activamente, buscando las respuestas a las preguntas
que formulaste previamente.En seguida, monitoreas tu nivel de compresión de lectura REPITIENDO (R1) - de preferencia en voz alta - los puntos principales del texto y REGISTRANDO (R2) - preferentemente de forma escrita - la información principal.
Finalmente, refuerzas tu nivel de comprensión de lectura REVISANDO (R3) las actividades anteriores.
Examinar, Preguntar, Leer, Repetir, Registrar, Revisar - EPL-Triple R
E = Examinar
Este es el primer paso en el que puedes ahorrar mucho tiempo. Comienza por examinar rápidamente el texto antes de leerlo. Considera todo lo que destaca en el texto: el índice, el temario, los títulos y sub-títulos, los encabezados en “negritas”, las citas, las ilustraciones, los gráficos, las notas al margen y el sumario. Ahora pregúntate: ¿De qué trata el texto? ¿Cuáles son los temas principales que se incluyen?
P = Preguntas
Cambia los encabezados, títulos y sub-títulos en el texto a preguntas. Después trata de asumir qué información sigue. Pregúntate: ¿Quién?, ¿Qué?, ¿En dónde?, ¿Cuándo?, ¿Cómo?, ¿Por qué?, tal como si fueras un periodista. Haciéndote estas preguntas y luego buscando las respuestas a ellas, tú puedes enfocar tu atención para obtener la información deseada de una manera rápida y eficaz.
L = LEER
Ahora lee activamente el texto. Trata de encontrar las respuestas a tus preguntas, pasando la mayor parte de tu tiempo en el material que creas importante. Este proceso de Preguntas vs. Respuestas te ayuda a leer activamente, en vez de solo ser un simple lector pasivo.
R1 = REPETIR
Después de completar cada sección, aparta tu mirada del texto. Ahora trata de repetir los puntos más importantes de tu lectura. Esta repetición te hará saber claramente lo que has aprendido y lo que no. Vuelve a leer el texto las veces que sean necesarias, hasta que logres repetir todos los puntos importantes de cada sección.
IMPORTANTE: Este proceso es mucho más efectivo si lo haces en voz alta.
R2 = REGISTRAR
Al mismo tiempo que estás repitiendo los puntos importantes del texto, también puedes registrar o escribir toda la información que sientas que tienes que recordar. Puedes registrar esta información en hojas de papel o en tarjetas de estudio para poderlas utilizar posteriormente.
TIP: El registro de la información lo puedes hacer en forma de preguntas y respuestas.
R3 = REVISAR
Ahora revisa todo el material. Lee nuevamente los encabezados. Repite todas las ideas y puntos importantes de cada sección del texto. Siempre has referencia a tus notas escritas mientras revisas tu material: de esta forma es mucho más sencillo que puedas recordar posteriormente los eventos, puntos básicos, información importante, etc.
domingo, 13 de junio de 2010
LECTURA REAL ES COMPRENDER EL SENTIDO

Por Luis Jaime Cisneros
Al Consejo Nacional de Educación (CNE) lo vemos empeñado en nuevos afanes de lectura. En unión del grupo Santillana y de la Fundación BBVA del Banco Continental se ha propuesto organizar el premio Vivalectura. Se trata de premiar “las mejores iniciativas de promoción de la lectura a nivel nacional”.
¿Cuál puede ser el objetivo de un proyecto en que no invitan a leer ni te premian por haber leído sino que te estimulen a que muestres en qué medida eres capaz de mostrar tu interés en que se lea, es decir, tu preocupación cívica por pertenecer a un país de gente culta, creadora, imaginativa? Lo que el concurso quiere cuidar es la preocupación cívica de los ciudadanos. Ya sabemos, por estadísticas e informes extranjeros, que en nuestro país se lee poco y mal. Es decir, no se lee lo debido. Todos creen que es deber y responsabilidad de la escuela, y nadie toma en serio que es deber de la comunidad.
¿Por qué estimular la promoción de la lectura? Se preocupan por ella las instituciones. Esta iniciativa del CEN es un testimonio.
Confieso que un hilo de preocupación me recorre cuando oigo a mucha gente hablar de los buenos propósitos de la lectura, que nada tienen que ver con las razones por las que el CEN y otras instituciones organizan este premio. Crear ambiente para la lectura no consiste en imponerle libros al estudiante. No se trata de resaltar lo que yo espero de la lectura sino de tener en cuenta lo que la lectura espera de mí. Si no me acerco a ella con ánimo de comprender no puedo esperar que la lectura me ofrezca beneficio alguno. Si no descubro un lado que me vincule con el texto, no hay “lectura”; si no comprendo no aprovecho lo que leo. Leer supone recoger la esencia de lo que está ahí escrito. No tiene nada que ver con la grafía, si no con el espíritu que animó al que escribió eso que leo. Si no leo (es decir, si no capto) lo esencial, no he comprendido el texto. Y entonces tengo que admitir la verdad: no he leído nada. La mayor prueba: no lo puedo explicar.
Preguntemos al azar a las tres primeras personas con que tropecemos: ¿qué es saber leer? La respuesta que nos den un biólogo, un sicólogo, un neurólogo, un sociólogo, un sastre y un estudiante de secundaria serán bien distintas y hasta bien contradictorias. Para unos, saber leer puede ser (y no mienten) estar en capacidad de leer un texto. Hay quienes se perderán en una larga disquisición. En el mundo pasan de 500 millones los analfabetos. Si en el siglo XIX Recaut se quejaba de una época en que se leía mucho y se leía mal, ahora podemos afirmar que los muchachos no leen y, sin sorprendernos mucho, que los maestros no leen como los de 50 años atrás. Para unos saber leer es descifrar la sonorización de un texto: ¿cómo suena eso? En rigor, no es una mala definición, pues describe un mecanismo que resulta indispensable, tratándose de lectura oral en alta voz. Pero leer no exige ejercicio vocal alguno. Porque si de descifrar se trata, lo que reclama descifrado es el sentido. Un texto es, por un lado, expresión (sonora, si es oral; gráfica si es escrita), pero para que haya lectura real y efectiva tengo que haber logrado no solamente identificar las palabras sino comprender el sentido.
Una segunda posición: saber leer es comprender si agregamos a la definición anterior, mejor dicho, si la precisamos, diciendo que leer un texto escrito es buscar su sonorización portadora de sentido. Así lo expuso Borel-Massony en 1960. Esto de sentirse unido al autor, esta sensación de estar viviendo el tema, son los síntomas primeros de provecho y de amistad con el autor. Razón tenía Proust al calificar a la lectura como “una clase de amistad”.
Publicado en el diario La Republica (30 de Mayo del 2010)
miércoles, 5 de mayo de 2010
¿ CUÁNTO ESTAN APRENDIENDO NUESTRO HIJOS EN LA ESCUELA?
Con este inquietante pregunta el Ministerio del Perú y el Banco Mundial, elaboraron en Noviembre del año pasado este video que nos muestra los alcances y objetivos de la Evaluacion Censal de Estudiantes (ECE 2009).
Saber y comprender la situación donde se encuentra la educación en el país es algo indispensable pues significa entender de donde partimos y hacia donde vamos, con todos sus defectos y limitaciones este esfuerzo emprendido por la Unidad de Medicación dela Calidad Educativa (UMC) del Ministerio de Educación debe continuar sostenidamente y no solo quedarnos en los datos sino prepar en cada Institucion Educativa una estrategia de superación sostenida.
En el siguiente cuadro cuya fuente es la UMC se puede observar la evolución progresiva de los resultados observados en las ECEs desde el año 2007, el cual se interpreta así:
-En el nivel 2 se ubican los estudiantes que logran los aprendizajes del grado.
· En el nivel 1 se ubican los estudiantes que están en proceso del logro esperado.
· Por debajo del nivel 1 se ubican los que no lograron todos los aprendizajes del nivel 1.
domingo, 2 de mayo de 2010
EL APRENDIZAJE DE LA LECTURA
El Ministerio de Educacion y Cultura de Chile , ha planteado la respuesta a estas preguntas separando muy bien dos aspectos del proceso de aprendizaje de la lectura:
La decodificacion y la comprension lectora.
El primer aspecto tiene a su vez dos variables definidas: la velocidad y la calidad lectora. Ambas constituyen el bloque de Dominio Lector.
Este componente es primordial al momento de entrar a desarrollar la comprensión lectora. No puede haber tal propósito , si es que la vocalización y la decodificacion absorben y concentran el mayor esfuerzo en el lector iniciante.
miércoles, 24 de marzo de 2010
LOS DIARIOS Y REVISTAS COMO HERRAMIENTAS DEL APRENDIZAJE LECTOR
martes, 23 de marzo de 2010
DIFICULTADES EN EL APRENDIZAJE DE LA LECTURA
Hay abundante evidencia acerca de la importancia de la lectura como herramienta que nos abre las posibilidades inagotables de adquirir conocimiento. Sin embargo, es preciso comprender algo más de su contenido integral, esto es, no solo como un concepto pedagógico sino como un proceso complejo que va desde el desplazamiento visual hasta los mecanismos cognitivos que en ella intervienen. En esa ruta suceden situaciones que a veces los padres de familia no sabemos identificar como dificultades que afectan el progreso y el desarrollo de esta importante capacidad lectora.
Estas diapositivas que han sido elaboradas en la Universidad Tecnológica de Chile, nos habla de los procesos contenidos en la lectura, estos son : los procesos perceptivos, léxicos, sintácticos y semánticos, señalando como característica transversal en todos ellos, la actitud personal del lector trasuntados en su atención, motivación y opinión sobre lo leído.
En el camino que conduce a la comprensión integral de una lectura, existen algunos problemas que es preciso notar a tiempo, uno de ellas es la dislexia que se manifiesta como una dificultad reiterada para aprender a leer.
La segunda parte de esta interesante exposición trata sobre ello.
martes, 9 de marzo de 2010
Importancia de las capacidades comunicativas para el desarrollo de habilidades sociales y la convivencia
Una sociedad como la actual, llena de tensiones, es proclive a la generación de conflictos interpersonales y de grupos; por ello necesitamos, desde la escuela, desarrollar capacidades que hagan posible una convivencia pacífica y armoniosa; formar personas capaces de encontrar y propiciar en su entorno equilibrio, diálogo constructivo y relaciones positivas con los demás.
PRIMERA PARTE:
LAS CAPACIDADES COMUNICATIVAS Y SU IMPORTANCIA
I. UN NUEVO PARADIGMA EN EL DESARROLLO DEL LENGUAJE1.1 De la enseñanza de la Gramática al desarrollo de Las capacidades comunicativas
1.2 Las capacidades comunicativas y su importancia para la vida.
a) Importancia para el desarrollo cognitivo y para seguir aprendiendo
b) Importancia para el desarrollo de habilidades sociales y la convivencia
c) Importancia en el contexto de un mundo globalizado e informatizado
1.3 La Gramática y la normativa como herramientas para el desarrollo de las capacidades comunicativas.
II. DESARROLLO DE LAS CAPACIDADES COMUNICATIVAS
2.1 Las tres grandes capacidades del Área de Comunicación: Expresión y comprensión oral, Comprensión Lectora y Producción de textos.
2.2 Capacidades específicas que involucran cada una de las tres grandes capacidades del área de comunicación.
2.3 Carácter multidimensional e interdisciplinar de las capacidades comunicativas
SEGUNDA PARTE:
ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS PARA EL DESARROLLO DE LAS CAPACIDADES COMUNICATIVAS
III. EXPRESIÓN Y COMPRENSIÓN ORAL
3.1 Estrategias metodológicas para el Área de Comunicación
3.2 Estrategias metodológicas para las otras áreas del currículo.
IV. COMPRENSIÓN LECTORA
4.1 Estrategias metodológicas para el Área de Comunicación.
4.2 Estrategias que pueden usarse en otras áreas del currículo
V. PRODUCCION DE TEXTOS
5.1 Estrategias metodológicas para el Área de Comunicación.
5.2 Estrategias que pueden usarse en otras áreas del currículo
martes, 2 de marzo de 2010
PROCESOS DE LECTURA Y ESCRITURA
EL CONEI Y LA VIGILANCIA DE LA SOCIEDAD CIVIL
Desde la creación de los CONEI, las APAFA tienen un nuevo espacio para participar más ampliamente en la gestión de la escuela, a través de su representante ante esta instancia.
Al estar constituidos por representantes de estudiantes, madres y padres de familia, plana administrativa, docentes, ex estudiantes y autoridades comunales, los CONEI se han convertido en el mejor espacio para articular los esfuerzos de la escuela y la comunidad y garantizar así un buen servicio educativo a través de compromisos, rendición de cuentas sobre los aprendizajes
logrados y mejoramiento de las condiciones para el aprendizaje.
Las funciones de vigilancia, participación y concertación de los CONEI deben basarse en el principio de corresponsabilidad, respeto mutuo y control en el mejor sentido del término.
Es tarea de todos y todas promover el derecho a una educación de calidad en función de lo siguiente:
• Desarrollar las potencialidades democráticas de estudiantes, madres/padres de familia, docentes, personal administrativo y directivo de las escuelas involucradas en el proceso educativo.
• Promover el compromiso y la participación conjunta de docentes, estudiantes y padres de familia en acciones de vigilancia social —horario de permanencia, actualización continua, evaluación sistemática— con el fin de elevar la calidad educativa de las escuelas.
• Implementar un sistema de participación y vigilancia como un claro ejercicio democrático y de participación conjunta de familias, estudiantes y docentes en la vida de la escuela.
• Poner en marcha un sistema de información y comunicación que permita a los actores educativos estar plenamente informados sobre todas las acciones programadas y realizadas por la escuela.
• Incrementar la autonomía de los centros. Para que esta medida sea efectiva, resultaría deseable la existencia de unos equipos directivos dedicados en exclusividad a la organización de los centros educativos y capacidad de decidir. Eso posibilitaría la mejora de los servicios complementarios y una mayor adecuación de los horarios a las necesidades sociales de las familias.
sábado, 5 de septiembre de 2009
EL METODO DE ESTUDIO
En Padres por la Educación estamos interesados en proporcionar a los Padres y Madres de Familia la información necesaria para que puedan desempeñar su labor de una manera más eficiente. En esa línea el siguiente material provee de algunas recomendaciones relacionadas con el Método de estudio que deben seguir alumnos de nivel primaria y secundaria.
Técnicas de Estudio: El Método de Estudio
por María José López Martínez
El método de estudio que utilicemos a la hora de estudiar tiene una importancia decisiva ya que los contenidos o materias que vayamos a estudiar por sí solos no provocan un estudio eficaz, a no ser que busquemos un buen método que nos facilite su comprensión, asimilación y puesta en práctica.
Es fundamental el Orden. Es vital adquirir unos conocimientos, de manera firme, sistemática y lógica, ya que la desorganización de los contenidos impide su fácil asimilación y se olvidan con facilidad.
Recomendaciones para diseñar un buen método de estudio.
Organización del material de trabajo. “Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa”
- Distribuir el tiempo de forma flexible, adaptada a cambios y a circunstancias.
- Tener en cuenta las dificultades concretas de cada materia.
- Averiguar el ritmo personal de trabajo.
- Ser realista y valorar la capacidad de comprensión, memorización, ...
- Comenzar por los trabajos más difíciles y dejar los más fáciles para el final.
- Memorizar datos, entenderlos y fijarlos.
- No estudiar materias que puedan interferirse: Ej, vocabulario de ingles con el de alemán.
El método que aquí os propongo consta de siete fases que a lo largo de las distintas sesiones iremos analizando y practicando:
1. Prelectura
2. Notas al margen
3. Lectura comprensiva
4. Subrayado
5. Esquema
6. Resumen
7. Memorización
Prelectura:
La prelectura es ese primer vistazo que se le da a un tema para saber de qué va y sacar así una idea general del mismo. Idea que frecuentemente viene expresada en el título.
Conviene hacerla el día anterior a la explicación del profesor pues así nos servirá para comprenderlo mejor y aumentará nuestra atención e interés en clase.
Lectura comprensiva:
Consiste en leer detenidamente el tema entero. Las palabras o conceptos que se desconozcan se buscarán en el diccionario o en la enciclopedia.
Las notas al margen:
Son las palabras que escribimos al lado izquierdo del texto y que expresan las ideas principales del mismo. A veces vienen explícitas otras tendremos que inventarlas.
El subrayado:
Consiste en poner una raya debajo de las palabras que consideramos más importantes de un tema.
El esquema:
Trata de expresar gráficamente y debidamente jerarquizadas las diferentes ideas de un tema. Es la estructura del mismo. Existen diferentes tipos de esquemas.
Resumen:
Es extraer de un texto todo aquello que nos interesa saber y queremos aprender. Se escribe lo subrayado añadiendo las palabras que falten para que el texto escrito tenga sentido.
Memorizar:
Es grabar en la memoria los conocimientos que queremos poseer para después poder recordarlos.
sábado, 20 de junio de 2009
ERNESTO CARDENAL : Te doy Claudia estos versos...
EPIGRAMA
porque tú eres su dueña.
Los he escrito sencillos
para que tú los entiendas.
Son para ti solamente,
pero si a ti no te interesan,
un día se divulgarán,
tal vez por toda Hispanoamérica...
Y si al amor que los dictó,
tú también lo desprecias,
otras soñarán con este amor
que no fue para ellas.
Y tal vez verás,
Claudia,
que estos poemas,
(escritos para conquistarte a ti)
despiertan
en otras parejas
enamoradas que los lean
los besos que en ti
no despertó el poeta.
Poema en audio: Te doy Claudia, estos versos de Ernesto Cardenal por Ernesto Cardenal
sábado, 13 de junio de 2009
MOVILIZACION NACIONAL POR LA COMPRENSION LECTORA
Comprender de lo que se lee es un instrumento básico para el aprendizaje a lo largo de toda la vida.
También puedes consultar este trabajo del Especialista de Educación Secundaria Elvis Flores que señala los propósitos de la MNCL , sus destinatarios, la implementación , los módulos que forman parte de la propuesta pedagógica y la forma de evaluar los resultados de esta Movilización Nacional por la comprensión Lectora
sábado, 16 de mayo de 2009
LAS SIETE ESTRATEGIAS COGNITIVAS DEL BUEN LECTOR
Sostiene en la presentación que sigue a continuación, la necesidad de lograr que corran juntas la decodificación y la comprensión lectora, como unidad indisoluble pues ambas son complementarias y necesarias entre sí.
Estas son las siete estrategias para desarrollar en un buen lector :
- Saber conectar o asociar
- Saber crear imágenes mentales o visualizar
- Saber identificar las ideas importantes
- Saber inferir
- Saber anticipar contenidos o predecir
- Saber sintetizar
- Saber formular preguntas
